¿Por qué hacemos una valoración funcional?
Porque hoy en día se siguen midiendo muchas cosas…
pero pocas veces se mide cómo funciona realmente una persona.
En la mayoría de espacios de salud se controlan:
• analíticas,
• tensión arterial,
• glucosa,
• colesterol,
• peso corporal…
Pero rara vez se evalúa algo tan importante como:
✔️ la fuerza muscular
✔️ la velocidad de marcha
✔️ el equilibrio
✔️ la capacidad funcional
✔️ o el nivel real de autonomía
Y precisamente ahí es donde muchas veces empiezan los problemas años antes de que aparezca la dependencia.
La evidencia científica lleva años demostrando que la velocidad de marcha y la función física son capaces de predecir:
• riesgo de caídas
• hospitalizaciones
• deterioro funcional
• pérdida de independencia
• institucionalización
• e incluso mortalidad
Por eso realizamos valoraciones funcionales.
No para diagnosticar enfermedades.
No para alarmar.
No para etiquetar.
Sino para acercar a las personas a la realidad de su estado funcional y ofrecer recomendaciones generales respaldadas por evidencia científica:
✔️ ejercicio físico adaptado
✔️ trabajo de fuerza
✔️ movilidad
✔️ nutrición adecuada
✔️ descanso
✔️ prevención de caídas
✔️ mantenimiento de la autonomía
Porque muchas personas normalizan frases como:
“Es la edad.”
“Ya no tengo fuerza.”
“Camino más lento porque me hago mayor.”
Y no.
En muchos casos, la pérdida de función física puede ralentizarse, mejorarse o prevenirse si se detecta a tiempo.
La función física no debería evaluarse solo cuando aparece la dependencia.
Debería formar parte habitual de cualquier espacio de salud.
Porque medir no es asustar.
Medir es adelantarse.
MITOLUXE surge desde la experiencia acumulada durante años trabajando junto a profesionales sanitarios, especialistas en envejecimiento saludable, nutrición, ejercicio físico y función física.
Entendimos algo muy importante:
muchas personas necesitan herramientas sencillas, prácticas y accesibles que les ayuden a mejorar su adherencia y sus hábitos diarios.
Longevidad Activa™ tampoco nace desde la teoría.
Nace desde la experiencia real en:
• cribados,
• valoración funcional,
• formación,
• y seguimiento de personas en distintos espacios de salud.
Y desde esa experiencia entendimos otra realidad:
muchas personas desconocen realmente cuál es su estado funcional y normalizan señales como:
• pérdida de fuerza
• caminar más lento
• cansancio constante
• falta de energía
• miedo a caerse
• pérdida de autonomía
Por eso creemos que la valoración funcional y la divulgación son fundamentales.
Y también por eso, junto a laboratorios y profesionales especializados, desarrollamos complementos nutricionales y trasladamos recomendaciones generales sobre:
✔️ ejercicio físico
✔️ nutrición
✔️ hábitos de vida
siempre respaldadas por evidencia científica actual.
Pero dejando algo muy claro:
nuestras recomendaciones nunca sustituyen la valoración individual de un profesional sanitario o especializado.
Si hablamos de ejercicio físico, el profesional indicado es un graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
Si hablamos de función física, también pueden intervenir fisioterapeutas y otros profesionales especializados.
Si hablamos de nutrición, el profesional de referencia debe ser un nutricionista o médico correspondiente.
Cada profesional tiene su función y su responsabilidad.
Lo que sí creemos firmemente es que existen recomendaciones generales, ampliamente conocidas y respaldadas por evidencia científica, que pueden empezar a aplicarse desde hoy mismo si sabemos desde dónde partimos.
Porque medir no es alarmar.
Es tomar conciencia.
Es prevenir.
Y es adelantarse al deterioro antes de que aparezca la dependencia.


